miércoles, 28 de octubre de 2009

Etapas de la alimentación del bebé

La alimentación es la actividad principal entre la madre y su bebé pues es el momento en que se desarrolla la relación y se fortalece el vínculo afectivo.

Los bebés pequeños se alimentan con frecuencia: de ocho a diez veces por día. A medida que crecen disminuirá la cantidad de veces que comen y aumentará la cantidad de alimento que ingieren en cada comida.

Etapas de alimentación en la dieta del bebé

1ra Etapa: 0 - 4 meses
Sólo la leche materna o la leche de fórmula están adaptadas al sistema digestivo del bebé durante su primer mes de vida. La leche materna es el alimento ideal para el bebé, pero si por alguna razón no puedes darle de lactar, su pediatra deberá aconsejarte una alimentación adecuada para tu bebé así como el mejor momento para alimentarlo.

2da Etapa: 5 - 6 meses
De 5 a 6 meses, la leche sigue siendo el principal alimento en la dieta del bebé a pesar que su sistema digestivo está más o menos desarrollado para aceptar otro tipo de comida. A los cinco meses aproximadamente, el bebé puede ingerir alimentos semi-sólidos ya que empieza a mover y coordinar la lengua. No dudes en consultar con su pediatra cuál es el mejor momento para la introducción de alimentos sólidos.

3ra Etapa: 7 - 8 meses
A los 7 meses, el bebé empieza a masticar, aunque todavía no tenga dientes. En esta etapa, es cuando empieza realmente la diversificación de la dieta. Poco a poco, puedes ayudarlo a descubrir nuevos sabores y texturas. Disminuye la cantidad de leche con la introducción de otros alimentos.

4ta Etapa: 9 - 12 meses
La dieta es mucho más diversa y la cantidad de comida sólida o semi-sólida ingerida por el bebé se ha incrementado. Puedes empezar a darle comida en trocitos pequeños.

5ta Etapa: A partir de los 12 meses
Tu bebé ya es capaz de masticar e ingerir pequeños trozos de comida, sin embargo, es recomendable seguir con una leche de continuación durante este período. Hasta los tres años de edad sus necesidades alimenticias son muy específicas, por lo tanto, su pediatra es el más indicado para adaptar la dieta del bebé a sus necesidades.

Cómo alimentar al bebé

Una de las mayores preocupaciones de los padres con los recién nacidos es proporcionarles los nutrientes necesarios para su sano crecimiento. Es natural que surja la preocupación por sabes si su bebé está comiendo lo suficiente.

Según los especialistas en nutrición, la jornada de alimentación debe ser proporcional a las necesidades, peso, talla y estado general del bebé, por ejemplo, si es un bebé que nace con un peso inferior a 2 kilos será necesario alimentarlo cada 2 horas. El promedio es de tres horas, de tal manera que durante su primer mes de vida el bebé debe comer, esencialmente, leche materna, entre ocho y 12 tomas al día.

Del segundo al tercer mes debe comer entre seis y ocho tomas, del tercero al sexto alrededor de cinco y a partir de los 6 meses comienza la alimentación complementaria. Es decir, a medida que el bebé crece va disminuyendo el número de ingestas de leche materna y se van incorporando a su dieta otros alimentos que van a cubrir los nutrientes y las calorías necesarias.

No alimentar adecuadamente al bebé puede traer complicaciones posteriores. La capacidad gástrica de un recién nacido es muy pequeña: una onza por kilogramo de peso. Es decir, si pesa 3.000 gramos, la capacidad son tres onzas.

Si come en exceso y sin un horario determinado, podría presentarse una sobrecarga alimentaria y contribuir a que el bebé presente obesidad, además se le aumentaría la carga renal por la cantidad de nutrientes dados. El recién nacido tiene un riñón inmaduro y no está en capacidad de recibir un alto contenido de sodio ni potasio o de proteínas.

Por el contrario, si se deja un tiempo muy prolongado entre comidas se puede llegar a una desnutrición. En casos severos podría darle hipoglucemia por falta de ingesta de carbohidratos, lo que ocasionaría que el nivel de azúcar en la sangre sea inferior a lo normal.
Algunas recomendaciones:

• Promover al bebé a que tenga buenos hábitos alimentarios, esto le permitirá además de una adecuada nutrición una mejor salud mental.
• Alimentar al bebé tanto en el día como en la noche cada tres o cuatro horas.
• Si está dormido y llega la hora de la comida, hay que despertarlo para que se acostumbre a un horario regular.
• Siempre tener en cuenta que el bebé dejará de comer cuando se sienta satisfecho. No obligarlo.
• Si el bebé no recibe alimentación o quiere más de la suministrada, visitar al pediatra.

El primer baño del bebé

Son muchas las dudas y preguntas que las mamás se hacen cuando tienen que bañar a su bebé por primera vez, sobre todo si se trata de mamás primerizas. Es normal que se sientan inseguras respecto a muchos detalles desde cómo sujetarlo, cuál debe ser la temperatura ideal del agua y sobre todo qué cuidados deben tener.

La mejor manera de adquirir seguridad es organizarse, es decir, tener a la mano todo lo que se necesita para bañar al bebé: jabón neutro, una toalla de algodón, la ropa que se le va a poner de acuerdo con la temperatura que haga, pañales, y por supuesto una bañera.

Una vez que se tenga todo listo, lavarse muy bien las manos, cerrar la puerta y las ventanas de la habitación donde se va a bañar al bebé para evitar cualquier corriente de aire y refriados posteriores. Luego, se puede seguir los siguientes pasos:

- Comprobar que la bañera esté completamente limpia. Llenarla con agua tibia. El agua no debe superar dos 30 grados centígrados, para comprobar que la temperatura es la apropiada utilizar un termómetro de baño, si no está a la mano, se puede utilizar el codo o la parte interior de la muñera.
- Cuando el agua esté preparada en la bañera a la temperatura ideal, desnudar al bebé, pasarle un pañito húmedo por la zona del pañal. Asimismo, limpiarle la carita y las orejas con un algodón humedecido y envolverlo en su toallita.
- Sostener al bebé con el brazo derecho e inclinarlo sobre la bañera, con la mano izquierda lavarle la cabecita y enjuagarla bien.
- Luego, sostener los hombros del bebé con una mano, introduciendo los dedos por debajo de su axila y sosteniéndole las piernas o el trasero con la otra mano. Es muy importante no dejar de sonreírle y hablarle mientras se le baña.
- Introducir al bebé en el agua. Mantener una mano por debajo de sus hombros, para poder mantener los hombros y su cabecita fuera del agua. Emplear la mano libre para lavarlo. Primero el pecho, los brazos, las manos y finalmente las piernas y los pies. Luego enjuagarlo.
- Girar al bebé para lavar su espalda y trasero.
- Una vez que esté limpio y enjuagado, levantarlo con suavidad y cubrirlo con su toallita. Secarlo bien y envolverlo pronto para darle calor.

Debemos siempre tener en cuenta que la higiene del bebé es un punto muy importante para que logre un desarrollo óptimo y sano.

Tips de comida


Es indispensable que el bebé mantenga una buena salud a través de una correcta alimentación y un peso sano. Es por ello, que a continuación brindamos algunos consejos para una óptima alimentación.

•Trata que la alimentación de tu bebé sea lo más variada posible. Ofrécele alimentos variados y cada uno de ellos repetidas veces.
•Evita el consumo excesivo de sal, azúcar y condimentos.
•Estimula el consumo de frutas, verduras y cereales.
•No añadas miel o azúcar al biberón del bebé ni a sus frutas.
•Incluye los alimentos nuevos poco a poco.
•Sírvele porciones pequeñas.
•Evita las comidas muy condimentadas, los bebés rechazan los sabores y olores fuertes.
•Si rechaza una comida que antes le gustaba, deja de dársela por un tiempo antes de volver a ofrecerla.
•No demuestres impaciencia o nerviosismo al darle de comer porque se lo trasmites al bebé.
•Dale de comer cuando realmente tenga hambre.
•El exceso de azúcar en los jugos le disminuye el apetito.

Un punto muy importante, no sobrealimentes a tu bebé. Recuerda que durante los primeros meses de vida (0-6 meses) la leche materna a demanda es el alimento ideal, ya que le aporta en cantidades suficientes, todos los nutrientes necesarios. Y una vez que empieza a recibir alimentos sólidos, debes dárselos con moderación y variedad, es decir, un poco de cada cosa y no mucho de una sola.